Ayuda
Todo lo que necesitas para llevar tus impuestos al día con AIM ASESOR, explicado en claro.
Al crear tu cuenta, añade tu empresa con su nombre, NIF, si eres autónomo o sociedad y dónde tributas (régimen común, Álava, Bizkaia, Gipuzkoa o Navarra). El NIF se comprueba al momento y el alta queda sellada.
En la pestaña Facturas, con un CSV de tus facturas emitidas y recibidas (descarga la plantilla): fecha, clase (emitida o recibida), número, NIF, nombre, base, tipo de IVA, cuota, retención, deducible e inversión. Para compras a proveedores de otros países de la UE (publicidad, software, servicios), exportaciones o inversión del sujeto pasivo, indica la columna «operación» y los agentes las llevan a sus casillas. Si tributas en Álava, Bizkaia o Gipuzkoa, también puedes subir los XML de TicketBAI de tu programa de facturación, sueltos o en un ZIP. Si tienes la contabilidad completa conectada, tus facturas llegan solas.
En Facturas, «Cruzar con el banco»: sube el CSV de movimientos que exporta tu banca en línea y los agentes buscan la factura de cada cargo y de cada abono por su importe exacto. Cada trimestre te avisan de los pagos de 30 € o más que no tienen factura, para que no se te escape ningún gasto deducible.
Sí, en la pestaña Preguntar: cuánto IVA llevas este trimestre, qué tienes pendiente, cuándo vence el próximo plazo, cuánto has facturado o gastado este año, quiénes son tus principales clientes y proveedores, si te falta alguna factura o qué notificaciones tienes abiertas. Te respondemos con tus propios datos, que no salen de AIM ASESOR. Si llevas varias empresas, en la cartera tienes «Preguntar» para todas a la vez: qué vence esta semana, quién tiene cosas pendientes, qué clientes no tienen facturas, notificaciones abiertas o lo que factura cada uno.
En tu ficha, «Apoderamiento en la Agencia Tributaria» › «Cómo hacerlo, paso a paso»: lo das tú en el registro de apoderamientos de la sede (si incluye las notificaciones, tu asesor lo confirma) y dura hasta cinco años. Anótalo en AIM ASESOR y te avisamos dos meses antes de que caduque, cuando ya se puede prorrogar.
En la lista de facturas, pulsa «Borrar» en la que esté mal y vuelve a subirla bien. El borrado queda sellado con lo que tenía la factura, y tus impuestos se recalculan al momento.
Lo que preparan los agentes cuando cierra cada periodo: el IVA del trimestre, el pago fraccionado del IRPF, las retenciones a profesionales y del alquiler, los resúmenes anuales, el 347 y avisos que conviene revisar, como una factura que falta o una retención con un porcentaje raro. Cada propuesta explica qué es, el importe, la norma y el plazo.
Tu aprobación queda sellada con tu nombre y la hora, y tienes la hoja de presentación con los importes en el orden del formulario oficial. Nada se presenta ni se paga sin tu aprobación.
Registra en la hoja el justificante que te da la administración y la fecha. La presentación queda sellada y deja de avisarte.
Los agentes lo detectan y te proponen una revisión con los importes nuevos. Si vuelves a dejar las facturas como estaban, la revisión deja de aplicar sola.
Por correo, a ti y a tu despacho: cuando un modelo está por aprobar a 7 y a 2 días del plazo, cuando está aprobado y sin presentar a 5 días, y el día después de vencer. Los lunes, si quieres, un resumen de lo que tienes entre manos en todas tus empresas.
Sí. En tu cuenta crea el enlace del calendario y suscríbete desde Google Calendar, Apple Calendario u Outlook: tendrás los plazos de todas tus empresas, con aviso tres días antes.
Apúntala en la pestaña Notificaciones con su plazo de respuesta. Te avisamos antes de que venza y queda sellado cuándo llegó y cuándo se atendió.
En la ficha de tu empresa, escribe el correo de la cuenta de despacho de tu asesoría. Cuando acepte, verá tu empresa, preparará y aprobará contigo y registrará las presentaciones con su habilitación. Puedes retirar la autorización cuando quieras.
Desde la cartera: importa tus clientes con un CSV (nombre, NIF y, si quieres, forma y territorio) y después las facturas de todos con un solo CSV que lleve la columna «empresa» con el NIF de cada cliente. La bandeja reúne lo pendiente de todos tus clientes por plazo, y en tu cuenta pones la marca de tu despacho para que tus clientes la vean.
Cada acto (alta, importación, aprobación, presentación) se encadena con el anterior mediante una huella criptográfica. Si alguien cambiara un acto pasado, la cadena se rompería y se vería. Cualquiera puede comprobar un sello en /verificar.
Sí, cuando quieras. Desde tu cuenta descargas un ZIP con todo lo de cada empresa, con un programa para comprobar la cadena del registro sin AIM ASESOR. Tus datos están en la Unión Europea y son tuyos.
¿No encuentras lo que buscas? Escríbenos a hola@aim-asesor.ai: te contesta una persona.